En la especialidad de Ginecología, a menudo se habla sobre las enfermedades de transmisión sexual. Entre estas se encuentra el virus del papiloma humano. Este forma parte de un grupo de más de 200 virus relacionados. Algunos de estos son transmitidos por las relaciones sexuales, vaginales, anales u orales.
Con el fin de que conozcas más del tema, el doctor Eduardo Gil Oliden, especialista de Clínica Internacional, te explica más sobre este virus. Para esto, sigue leyendo el siguiente artículo.
¿Qué es el virus del papiloma humano?
El VPH (virus del papiloma humano) es un virus cuya infección causa lesiones en la piel o mucosas, lesiones que van desde verrugas hasta diversos tipos de cáncer. Existen diversas variedades, por no decir un sin fin de estos virus. Estos se diferencian por su agresividad y el tipo de lesión que causan.
Su agresividad está directamente relacionada con la capacidad de ser controlados por la inmunidad de la persona. A su vez, según el tipo de lesión que originen van a poder pasar inadvertidos o hasta ser causa de muerte.
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¿Cuáles son los síntomas del papiloma humano?
Los síntomas del VPH pueden variar según el tipo de virus. En muchos casos, no presenta síntomas visibles.
Los síntomas más comunes del VPH son:
- Verrugas genitales en zonas ocultas como vellos en la vulva, el escroto o el interior de la vagina
- Verrugas más grandes en zonas sensibles o visibles como mucosa vulvar, el glande, la lengua o la faringe van a causar molestias
- Picazón o molestias en la zona genital
- Sangrado anormal (en casos avanzados)
- Dolor en etapas más graves
Por otro lado, si el virus produce una lesión precancerosa en el cérvix lo más probable es que no dé síntomas hasta que la enfermedad esté más avanzada, en cuyo caso puede producir dolor, sangrado y/o mal olor.
Además, también es importante reconocer que muchas personas con VPH no presentan síntomas y el virus puede permanecer inactivo durante años.
¿Cómo se contagia el VPH?
El VPH se transmite principalmente por contacto directo con la piel o mucosas infectadas. La vía más común es el contacto sexual, aunque también puede contagiarse en otras situaciones.
Principales formas de contagio del VPH:
- Relaciones sexuales vaginales, anales u orales con una persona infectada
- Contacto piel con piel en la zona genital, incluso sin penetración
- Contacto con verrugas o lesiones visibles
- Contacto con zonas infectadas como vulva, vagina, cérvix, pene, escroto, ano, boca o faringe
- Contacto indirecto con áreas que hayan estado expuestas al virus (como manos o glúteos)
Otras formas de contagio:
- Transmisión de madre a hijo durante el parto, lo que puede causar verrugas en la laringe del bebé
¿Cómo afecta la salud del paciente?
Como se mencionó anteriormente, la salud de la paciente se verá afectada según la lesión que el virus produzca, pudiendo ser totalmente asintomática o llevarlo a la muerte como consecuencia de un cáncer.
Recordemos que por mucho tiempo el cáncer de cérvix fue la primera causa de muerte por cáncer en mujeres y, hoy en día, continúa siendo una de las principales. Por otro lado, el hecho de tener la infección por el virus predispone al paciente de contagiarse de otras enfermedades, como el VIH o la Hepatitis B
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¿Cuál es el tratamiento que debe seguir el paciente?

El tratamiento del VPH tiene varias partes y se enfoca tanto en la prevención como en el manejo de la infección y sus lesiones.
Prevención del contagio:
- Evitar la exposición al virus
- Inmunización mediante vacunas
- Evitar relaciones sexuales de riesgo
Si ya existe infección o lesiones:
- Reforzar la inmunidad del paciente
- Evitar factores que la debiliten, como el estrés o la falta de sueño
- Adoptar hábitos que mejoren la salud, como una adecuada nutrición y la inmunización
Tratamiento de las lesiones:
- El objetivo es curar las lesiones causadas por el virus
- Contar con un seguro de salud puede facilitar el acceso a una atención de calidad
- El tratamiento puede incluir procedimientos como quemaduras por frío, calor o químicos, o una intervención quirúrgica
Después del tratamiento, ¿qué consejos debe seguir el paciente y cómo debería ser su estilo de vida?
Reforzando lo mencionado con anterioridad, la persona debe llevar estilos de vida saludable, los cuales incluyen una adecuada alimentación y ejercicio, así como tiempo y calidad de sueño apropiado.
De la misma forma, debe evitar hábitos nocivos que disminuyan su inmunidad, como el consumo de tabaco u otro tipo de drogas. Finalmente, es necesario evitar exponerse a situaciones que puedan exponerlo a un nuevo contagio.
Recuerda que existe un gran número de cepas y una persona contagiada puede infectarse nuevamente con una cepa más agresiva que la anterior.
Tu salud es importante. En caso de llevar una vida sexual activa, es indispensable que cuentes con la protección adecuada. Ten en cuenta que, ante cualquier síntoma relacionado con una enfermedad de transmisión sexual, es recomendable que acudas a un médico inmediatamente.
En Clínica Internacional contamos con la atención especializada adecuada para poder garantizarte una mejor calidad de vida. Si deseas reservar una cita, puedes hacerlo a través de nuestra sección Citas en Línea.